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Jerry Lee Lewis

 

 
Jerry Lee Lewis

por ROBERTO BLANCO TOMÁS

 

 

     
 

Jerry Lee Lewis, The Killer, el asesino de Louisiana, sí que se ajusta a lo que uno espera de una estrella del Rock & Roll: juerguista, mujeriego, macarra, vacilón, bronca.... Con un par de pelotas de fuego. Además, es probablemente el único de las grandes estrellas del Rock and Roll de los cincuenta que nunca se vendió lo más mínimo, como vais a ver en este artículo.

Nuestro protagonista nace en Ferriday (Louisiana) el 29 de septiembre de 1935. Es el segundo hijo de Elmo y Mary Ethel. Cuando aun es muy pequeño (tres años según unas fuentes, cuatro según otras), su hermano mayor, Elmo Jr., muere atropellado por un camión, por lo que va a crecer como hijo único hasta que, años más tarde, sus padres tienen dos hijas más (Linda Gail y Frankie Jean). Los padres de Jerry eran ambos bastante religiosos y muy aficionados a la música, afición que transmitieron a sus hijos. El padre de Jerry, que tocaba el piano y la guitarra, llegó a firmar con la Sun en los cincuenta (aunque probablemente fue una maniobra de Sam Phillips para mantener a Jerry Lee en su compañía). Su madre, a la que llamaban cariñosamente Mamie, hizo los coros a Jerry en un tema Gospel. Sus hermanas también grabaron en los estudios de la Sun, y Linda tiene actualmente su propia carrera musical.

Si quieres ver la letra de Great Balls of fire pulsa aquí

Más vídeos de Jerry Lee Lewis

Put on your red dress , I believe in you, Whole Lotta Shakin' Going on,
You Win Again,
Long Tall Sally Me, High School Confidential

 

Frankie Jean lleva el museo familiar de Ferriday y es también buena cantante. Pero no nos desviemos: Elmo era granjero, pero no el típico granjero tranquilo y bonachón. Su carácter salvaje le llevó a la trena más de una vez. En los momentos bajos encontraba consuelo en sus discos de Jimmie Rodgers. Mamie era muy aficionada al Gospel y una mujer profundamente religiosa. Estos dos estilos, Country y Gospel, fueron las influencias básicas de Jerry Lee.

Poco a poco, la música se va convirtiendo en su principal afición. Los sábados por la noche se iba con algunos coleguitas a la trasera del cine de Ferriday para escuchar por el morro las canciones de las pelis musicales que allí se proyectaban. Su ídolo era el country-man Gene Autry, que protagonizaba multitud de películas por aquella época. De todos modos, tampoco es fácil reconstruir la infancia del Killer porque, entre su gran imaginación y la priba que se mete, se inventa cantidad de rollos que luego coloca a los periodistas incautos. Es por esto por lo que sus biografías están llenas de trolas gordísimas.

Según cuenta la leyenda, Jerry Lee tocó su primera melodía al piano cuando tenía ocho años y sin aprendizaje previo. Un día que la familia del cantante había ido a visitar a una tía, el crío se subió al banco del piano y, tras teclear unos minutos al azar, acabó tocando la melodía de Silent night. Los Lewis se quedaron con la boca abierta e hipotecaron la casa familiar para comprarle un piano vertical, un Stax, que todavía conserva.

A partir de los 12-13 tacos, Jerry empieza a frecuentar los locales de los negros de Ferriday en busca de un buen pianista (en aquella época no había prácticamente ningún grupo Country con piano), acompañado de su primo Mickey Gilley (actualmente uno de los hombres que manejan la industria Country de Nashville, compositor, cantante y hombre de negocios, dueño del Gilley’s, uno de los clubes Country más célebres de EE.UU.) y de su colega Jimmy Lee Swaggart (hoy en día uno de los predicadores más conocidos del país). Se hicieron asiduos de un club llamado Haney’s Big House, regentado por su tío Lee Calhoun, donde verían tocar a algunos de los grandes del Blues de los ‘40-’50. Por aquel entonces, Jerry Lee estudiaba piano con un profesor y estaba obstinado en interpretar a los clásicos a ritmo de Boogie-Woogie. A los 13 ya tenía el dominio del piano que sigue poseyendo ahora.

Lewis realiza su primera actuación pública el 29 de septiembre de 1949 (curiosamente, el día de su cumpleaños). El promotor, Lloyd Paul, concesionario de la Ford en Ferriday, había montado un espectáculo para promocionar los nuevos modelos de la marca, durante el que Jerry, acompañado por una banda local de Country, iba a interpretar un Blues famoso aquellos días: Drinkin’ wine, spoo-dee-o-dee. Al acabar el tema se pasó el sombrero para el artista, recogiendo 14 dólares. Se dice que Lewis, al ver tanta pasta, decidió dedicarse a la música. A partir de entonces, él y su viejo montan cada fin de semana el piano en la parte trasera de la furgoneta familiar y se van a dar un bolo a algún pueblo cercano.

 
 

A los 15 años ya toca regularmente en una serie de locales como el Blue Cat de Natchez (Mississippi) y tiene un show radiofónico de 20 minutos en la emisora WNAT. Hizo poco dinero con esas actuaciones hasta que consiguió su primer trabajo fijo en el Hilltop Club, también en Natchez. l a ritmo de Boogie-Woogie. El 21 de febrero de 1952 contrae el primero de sus múltiples matrimonios con Dorothy Barton, de 17 años. La historia cuenta que los hermanos de Dorothy obligaron al joven Lewis a casarse con ella. Una boda con novios tan jóvenes no era algo demasiado raro en aquella época y aquel lugar, pero de todos modos fue un fracaso y a los pocos meses Jerry ya estaba picoteando en otras flores. Lewis también seguía estudiando y, tras graduarse en el instituto, su madre, preocupada por él, la matricula en un centro religioso: el Waxahachie Bible College, dedicando parte de su tiempo a Dios mientras que otra parte, la nocturna, se la dedicaba a la juerga. Casi inmediatamente expulsan a Lewis del colegio, pero no por sus juergotes, sino porque al director no le moló que durante un servicio religioso el futuro Killer tocara en el órgano My God is rea.

Jerry siguió poniendo los cuernos a su joven esposa hasta que dejó embarazada a una tal Jane Mitcham, que fue con la historia a su padre y Lewis tuvo que casarse a punta de pistola, lo que le convertía en bígamo, pero parece ser que su primer matrimonio no fue del todo legal y eso le salvó de la trena. El 2 de noviembre de 1954 nace Jerry Lee Lewis Jr. De vuelta a la vida normal después de la expulsión del colegio religioso, Jerry Lee necesitaba ganarse el pan. Vende máquinas de coser y vacunas para el ganado durante una época hasta que consigue trabajo como batería en la banda del pianista Paul Whitehead, que actuaba en el Wagon Wheel, en Natchez, cómo no. Lewis intentó también dar a conocer su propia música, pero con repetidos fracasos.

Fue rechazado en una audición en Shevreport para una gira regional de músicos Country, aunque aprovecha el viaje para grabar su primer disco: una demo con los temas I don´t hurt no more y If I ever needed you. Lo mueve por donde puede y, tras un cierto éxito en la Feria del estado De Louisiana, decide ir a Memphis.

Estamos en 1956. Jerry Lee se presenta en la Sun Records, pero Phillips no está (se ha tomado sus primeras vacaciones en mucho tiempo, tras el follón del lanzamiento de Elvis Presley y Carl Perkins). Jerry, que ha venido con su padre en la furgona, ha tenido que vender dos docenas de huevos para pagar la gasolina y no se resigna a que todo haya sido para nada. Tras mucho dar la brasa, consigue que Marion Keisker, la ya famosa gracias a estos artículos secretaria de la Sun, le arregle una audición con Jack Clement, mano derecha de Sam Phillips. Jerry le suelta que puede tocar el piano como Chet Atkins, ante lo que Jack se queda cuajado, puesto que Chet es guitarrista. Lo comprende a la perfección cuando le oye tocar, pero le sugiere que deje el Country y aprenda algo de Rock & Roll, que es lo que la Sun quiere en ese momento. Jerry Lee responde tocando un tema que acaba de componer, The end of the road, así como alguna pieza Country que ha modernizado. Clement lo graba todo y se lo pone a Phillips nada más volver éste. El baranda de la Sun, al oír Crazy arms, pide a Jack que llame a Jerry Lee. “Era como si alguien me hubiera leído el pensamiento –diría después Sam-. Precisamente, en aquellos días, quería encontrar algún pianista que fuese capaz de desplazar un poco el papel de protagonismo que tenía la guitarra en el Rock”. Pero ni Clement ni Phillips se acuerdan después de telefonear a Jerry y tiene que ser éste, cansado de esperar, el que se presente cabreado en la Sun. Inmediatamente, Lewis es presentado a Phillips y éste le mete enseguida en el estudio.

El 1 de diciembre de 1956 aparece el primer single de Jerry Lee Lewis. En pocas semanas se coloca en los últimos lugares de las listas Country, pero si el tema principal, Crazy arms, es ensalzado por la crítica, la cara B, un Rock & Roll compuesto por Lewis, es ignorada. Al ver el éxito relativo del disco, el olfato de Phillips le dice que tiene algo y encarga a Clement que se dedique en exclusiva a hacer de Jerry Lee la nueva estrella de la Sun. Phillips y Clement deciden que lo que necesita Lewis para dar el bombazo es una buena canción. Mientras buscan este tema, le ponen a currar de pianista de sesión para otros intérpretes de la discográfica. Entre las canciones en las que participa están Matchbox y Pink pedal pushers de Carl Perkins, Miss Froggie de Warren Smith o Red hot de Billy Lee Riley.

Tras su primera gira como miembro de la escudería de la Sun, junto a Billy Lee Riley y sus Little Green Men, en abril de 1957, aparece su segundo single, con It’ll be me, compuesta por Jack Clement, en la cara A, y Whole lotta shakin’ goin´ on, en la cara B, que pronto alcanzaría un gran éxito (se venderían más de un millón de copias). Sobre esto habían discutido Lewis y Phillips porque el cantante siempre pensó que Whole lotta... debía ser la cara A. Tras el éxito de esta canción en los estados del Sur, Phillips valora más aun el talento de Jerry y decide promocionarlo a escala nacional. Jerry y Judd, el hermano de Sam, se trasladan a Nueva York para tratar de aparecer en el show de Steve Allen, único capaz de competir con Ed Sullivan. Jerry sólo necesita tocar dos canciones para que le admitan en el show. Al día siguiente todo EE.UU. habla de Jerry lee Lewis, una nueva estrella del Rock de 22 tacos que canta como un poseso y que incluso le ha pegado una patada al banco del piano a mitad de canción. Sam, viendo este éxito, decide que todos los esfuerzos de la Sun irán encaminados a hacer de Jerry el número uno del Rockabilly. Mientras Sam busca una nueva canción para repetir el pepinazo, un músico de Nueva York, Otis Blackwell (compositor de temas de Elvis como Don’t be cruel o I’m all shook up) ha quedado muy impresionado con la actuación televisiva del Killer y tiene una canción para él. Se trata de un tema compuesto por otro músico llamado Jack Hammer. Entre Blackwell y Hammer adaptan la canción al estilo de Lewis y la mandan a la Sun. Antes de que Jerry Lee acabara de escucharla, ya estaba decidido a grabarla. El 3 de diciembre ya está en las tiendas y, a las pocas semanas, Great balls of fire (así se llama el tema) está entre las 10 primeras canciones de las listas y Jerry es contratado para actuar en la peli Jamboree, con Jimmy Van Eaton a la batería y su primo J. W. Brown al bajo.

Es en esta época cuando consigue su apodo de The Killer (el asesino). No se sabe exactamente de dónde viene. Jerry dice que una noche, durante un concierto, alguien del público le gritó: “Kill the Rock and Roll!” (“¡Asesina al Rock and Roll!”) y que desde ese momento se convirtió en el Killer. En 1957, Lewis ya es cabeza de cartel en las giras y la prensa le señala como un serio competidor de Elvis por el trono del Rock’n’Roll. Jerry Lee Lewis es la hostia: toca el piano de una manera alucinante, y lo hace con las manos, con los pies, con el culo y subido encima de él. La anécdota más conocida del Killer, que demuestra a la perfección su temperamento, ocurrió en una ocasión en la que tuvo que tocar de telonero de Chuck Berry en un show organizado por Alan Freed. A Jerry Lee no le hacía gracia ser telonero de nadie, por lo que, mientras despedía su actuación con el Whole lotta shakin’..., roció el piano con gasofa, le prendió fuego y dijo: ”Me gustaría ver qué hijo de puta supera esto”. Cada una de sus actuaciones era única, derrochando fuerza y espontaneidad.

Durante las giras, Jerry iba acompañado por su familia, dada la duración de éstas. Pronto los otros músicos de su banda hacen lo mismo. Esto va a provocar la atracción mutua entre Jerry Lee y Myra, la hija de su primo y bajista J.W. Brown. Jerry acaba divorciándose de su segunda esposa y casándose con Myra en diciembre, pero se decide mantenerlo en secreto por cuestión de imagen.

El siguiente disco de éxito es Breathless, compuesto por Otis Blackwell. Al mismo tiempo, Jerry rueda su segunda película: High school confidential (título también de otro de sus éxitos), con la macicísima Mamie Van Doren. En mayo de 1958 se va de gira a Inglaterra, gira que no empieza bien porque aunque sus canciones molan a la juventud inglesa, allí los músicos no acostrumbaban a llevar de gira a sus familias, por lo que la prensa musical del país se burla de él y habla de “el circo de Jerry Lee Lewis”. Y llega el mazazo: algún periodista descubrió el matrimonio oculto y tildó a Jerry de obseso sexual. La carca sociedad inglesa no encontraba ninguna justificación a que un tío de 23 años se casase con su prima de 13. Encima, Jerry, intentando explicarlo, la caga más.

He aquí la explicación que dio: “Myra es mi esposa. Estamos legalmente casados. Yo mismo me casé por primera vez a los catorce años. Entonces, cuando estaba casado, conocí a June. Un día, June me dijo que iba a tener un hijo, y como sus padres y sus hermanos me amenazaron con matarme si no me casaba con ella, tuve que hacerlo. Por eso era mi anterior matrimonio el que no estaba en regla, ya que yo ya estaba casado. Era bígamo. Pero ahora me he divorciado de mis dos anteriores esposas, ya estoy casado con Myra. Todo es legal. Ella es mi esposa.” Evidentemente, con estas palabras la acaba de liar del todo. Pero la cosa sigue: Jerry, en plan no-tengo-nada-de-que-arrepentirme, saca a su esposa a escena al final de los conciertos y también manda unas fotos a la prensa en las que aparece comiendo guisantes que Myra le introduce en la boca con una cuchara. Tras sólo tres actuaciones y ante el boicot del público inglés, la gira es cancelada y Jerry Lee y compañía vuelven a casa.

Cuando la noticia llega a EE.UU., jode la carrera de Jerry Lee Lewis. Sus discos dejan de sonar en la radio y ningún promotor le contrata. Jerry Lee Lewis, sencillamente, no existe. Nuestro protagonista, en su línea, en vez de intentar enterrar el asunto, planta cara. Su siguiente single es The return of Jerry Lee, donde, a través de una supuesta entrevista con respuestas extraídas de sus canciones, se ríe de los británicos, incluyendo a la Reina. También se dedica a aparecer ante la prensa botella de whisky en ristre y pegándose vaciles entre carcajada y carcajada. En un año, Jerry ya está tocando en garitos de tercera, y aunque seguía grabando para la Sun, sus discos ya no sonaban. Para colmo, la mala racha sigue: se vuelve a divorciar, el hijo que había tenido con Myra muere ahogado en la piscina de su casa y Hacienda le embarga un coche y algunas joyas por evasión de impuestos.

Pero Jerry Lee Lewis es Jerry Lee Lewis, y en los sesenta, olvidado el pifostio de su matrimonio, vuelve a tener éxito y realiza varias giras por el Reino Unido. Con el tiempo, va inclinándose por el Country, pero sin dejar nunca de lado el Rock & Roll. Entre 1968 y 1973 consigue más de una docena de éxitos con Mercury/Smash como Another time, another place (Smash, 1968), What´s made Milwaukee famous (Smash, 1968) o una nueva versión de Drinkin´ wine spoo-dee-o-dee (Mercury, 1973). Por esta época también se reeditaron con éxito varios singles grabados en la Sun, como Invitation to your party (Sun, 1969) o Waiting for a train (Sun, 1970), temas que en su día no alcanzaron las listas. Pero, excepto las grabaciones que hizo en Londres en 1973 con más de una docena de jóvenes músicos de Rock como Peter Frampton, Rory Gallagher, Albert Lee o Gary Wright, los discos de esta época no han recibido demasiada atención fuera de los ambientes Country y Rockers.

En 1977, ficha por Elektra, donde graba una serie de LP’s cojonudos acompañado por el legendario guitarrista James Burton. Sigue haciendo giras por EE.UU., Francia e Inglaterra (donde es aclamado con mayor entusiasmo que en su país) como una superestrella más, machacando el piano, riéndose del público y armando el taco.

Pero mientras todo esto ocurría, su vida privada seguía llena de borracheras, broncas, juicios, divorcios y tragedias. En 1973 muere en un accidente de coche su hijo Jerry Lee Jr. Su mujer Jaren Pate le pide el divorcio en diciembre de ese mismo año. Después de tantos años de juerga y priba, en 1981 ingresa en un hospital con una úlcera sangrante. Todo el mundo piensa que la va a diñar, pero mala hierba nunca muere. En 1983 se casa con Shawn Michelle Stevens, que muere dos meses después de sobredosis. En 1984 se casa por sexta vez en Memphis con una tal Kerrie McCarver, de 22 años (joder con el abuelo).

En 1986 pasa de Elektra a MCA donde permanece durante cuatro años. Ese mismo año, Jerry Lee, Carl Perkins, Johnny Cash y Roy Orbison graban un álbum juntos en los estudios de la Sun. También hacen un vídeo musical. En 1989 se filma la famosa película sobre su vida protagonizada por Dennis Quaid y titulada Great balls of fire.

Hoy en día, Jerry Lee Lewis, su mujer y su hijo viven en el rancho Lewis, en Nesbit (Mississippi). El asesino ha seguido tocando y grabando hasta la actualidad, acompañado por The Killer Band, compuesta por Kenny Lovelace (guitarra), James Burton (guitarra), B.B. Cunningham (bajo eléctrico) y Robert Hall (batería). A veces se les unen su esposa Kerry, su hijo Jerry Lee Lewis III (“Lee”) y su suegro Bob McCarver. Según las últimas noticias que han llegado a mis oídos, The Killer anda últimamente de hospitales y cancelando conciertos.

El último que dio fue en La Casa del Blues, en Orlando (Florida), el 20 de mayo de este año. Ya en mis tiempos de rocker adolescente era una tomadura de pelo muy común contarle a los colegas que habías oído que Jerry Lee Lewis la había palmado en un juergote, o en un accidente de coche con un par de putas al lado o algo por el estilo. Siempre era mentira. El Asesino de Louisiana nunca morirá. Él no.

 

 

ROBERTO BLANCO TOMÁS

Gentileza de
Cuánto y por qué tanto

 

 
         
 

 

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